Ir al contenido principal

H _ _ _ _ de H _ _ _ _ _

Hace diez años dejé un libro sobre la cómoda de su habitación. Ese día fue el último en que hicimos el amor. No regresé a su casa. Hoy nos encontramos y tiene otro rostro, otro cuerpo. 

Se me aceptó la invitación para tomar un café. Hable sólo lo que la buena educación manda, pero censuré el dicho por el que la ansiedad hizo temblar mi estómago:


Mira hacia abajo, hermosa luna, y baña esta escena:

vierte dulcemente los torrentes del halo de la noche

sobre los rostros lúgubres, hinchados, amoratados;

sobre los muertos, que yacen de espaldas, con sus brazos abiertos,

vierte tu halo generoso, luna sagrada.


Se me invitó esa tarde ir a su casa y tomar una botella de tequila. Decliné.

Recordé el libro con un trasfondo inolvidable, la penumbra, la ventana abierta, la cama, su muslo derecho sobre mi abdomen, una respiración dormida, su dureza contra mí. 

🛏️

Dos personas desnudas, secados sus fluidos que antes habían hecho ruido.

—Todavía tengo el libro de W. W. Pensás que no ponía atención a tus cosas, pero sí lo hacía. Regalé libros y discos, objetos que despegaban algo de mí para adherirse a alguien más. 

El mensaje dejé flotando en aquella habitación hasta que lo disipó con una frase que entró por la ventana y voló las cortinas: "Todavía lo tengo". 

Mi gozo triste se coloreo de naranja porque lo dijo cuando su pareja seguía en el baño.

🚽


 

Entradas populares de este blog

_ _ _ _ _ _ and _ _ _ _ _

A los adolescentes los energiza de manera biónica la combinación de adrenalina y alegría. Bajo la luz de las lámparas que empiezan a encenderse, el ejemplo vasto se da durante tres calles para el corazón del dueño de la librería Intercodex en la cuarta de Gil de Santivanes, donde rinde su persecución a Guille y Maura que, un minuto antes, roban su librería.    Escapan con un motín de €2.724,40. No cesan la velocidad de su huida hasta que Guille grita: «¡Que parezca que salimos a correr!» Trotan hasta Casa Árabe en la de Alcalá. Miran a todos lados y caminan abrazados los corazones al miedo. 🕌    Tienen hambre y deben esconderse. Miran en la 78 el escaparate del Pino Ber donde la especialidad son huevos revueltos con jamón y patatas bravas, el alimento perfecto para regar con una cerveza y recuperar las calorías fundidas.     Dentro del lugar se sientan en la barra y de vez en cuando miran hacia el escaparate imaginando ser alumbrados por el giro de l...

_ z

Oziel me llamó para invitarme a su fiesta de cumpleaños. Levantaba la voz para escucharse a sí mismo porque la música estaba alta «Te espero, vendrán los chicos de la estación». De  fondo se oye Bizarre Love Triangle.  «" Cada vez que pienso en ti recibo un disparo dentro de mí, una ráfaga de tristeza. No es problema mío, pero es con lo que me topé" » .  Sí quería salir, embriagarme, coger con Oziel, o tal vez no, aún lo recuerdo subiéndose los calzoncillos: «discúlpame, sigo inestable por Grace». Llegué a la cita con el interés que alguien tiene por el crecimiento de la marea. Cuando llegué, Oziel me llamó por teléfono para decir que Grace estaba mal. «Perdón. Llego más tarde, espérame». Quería largarme, no supe qué hacer. «¡Ah maldito!» Tome una cerveza y me alejé de todos. Empecé a vagar por la casa.  Subí las escaleras, las habitaciones estaban cerradas con llave, la de Oziel también. Puse la oreja sobre la puerta. Nada. En un lado del pasillo están de frente los...

á _ _ _ _

Todos crecen con miedos de infancia. Tu hija crece con los que su padre nunca podrá podar. Tú y aquella mujer rompieron la rama colgando reproches, exigencias, amenazas, desdén: un salvoconducto.  Tú y ella debieron prever la plaga que vendría a cubrir la corteza de sus hijas. Los escarabajos barrenan sus oídos dejándolas débiles por la mañana. Su cabello está poblado de piojos. Secretan su savia por los ojos. Aquella mujer escribe en las redes que su hija es una "niña muy fuerte" por vivir entre el silencio desde sus dos años ¿la tuya también? Ni la mujer ni su hija pueden ver el tamaño de la herida tampoco saben desde cuándo mana olvido y muerte.  🥀 No quisieron ver el otoño porque su verano todavía llovía acido, pero aún viéndolo lo habrían ignorado (impuesto una primavera artificial) porque el olvido y la muerte tienen en el "nadie lo sabrá" su raíz. Una raíz con que cada madre lava a sus hijas.