Ir al contenido principal

_ _ _

Desecho del cielo a media noche, es un saco de bengalas dando vueltas y se derrumba entre nubes en convección, cae a su muerte para vivir en piel propia, se impacta en un charco de la acera, el agua podrida efervesce y humea sobre su desnudez. Boca arriba tose con su rostro sangrante y las pupilas carbonizadas. Intenta levantarse, pero sólo puede sentarse. 

☄️

La caída ya era esperada por un automóvil que avanza hasta el cuerpo, se detiene al lado, baja la ventanilla y una voz exhala desde dentro: “¡Te dije que te dejaría caer. Mírate!” Le arrojan una armadura de caballero medieval que retumba contra el piso. El auto arranca. 

Se escucha un rayo y la lluvia redobla. 

Las gotas caen como miel sobre su cuerpo en un ¡pam – pam – pam – pam – pam - pam! 

🥁

Levanta la cabeza se sienta y musita para sí: “Todos caemos”. Pasa los dedos por su cien rota y da un sobresalto. Se asoma en el charco y ve sus mechones pender del rostro. Se levanta bamboleante, cruje. Pasa su lengua por los labios y prueba lo ferroso de su sangre mientras el vapor de su "¡Oh!" hace una bocanada.

Lawrence lo ve todo desde su casa de hule y cartón bajo la Classic Optical de Kensington Avenue. 

"Nos tiran cuando aprendemos a hablar", piensa Lawrence. “Nunca había visto cómo nos vemos al caer”.  Él toma una manta y sale. La lluvia corta la luz alógena de las lámparas y la vuelve líquida sobre sus senos. 


Entradas populares de este blog

_ _ _ _ _ _ and _ _ _ _ _

A los adolescentes los energiza de manera biónica la combinación de adrenalina y alegría. Bajo la luz de las lámparas que empiezan a encenderse, el ejemplo vasto se da durante tres calles para el corazón del dueño de la librería Intercodex en la cuarta de Gil de Santivanes, donde rinde su persecución a Guille y Maura que, un minuto antes, roban su librería.    Escapan con un motín de €2.724,40. No cesan la velocidad de su huida hasta que Guille grita: «¡Que parezca que salimos a correr!» Trotan hasta Casa Árabe en la de Alcalá. Miran a todos lados y caminan abrazados los corazones al miedo. 🕌    Tienen hambre y deben esconderse. Miran en la 78 el escaparate del Pino Ber donde la especialidad son huevos revueltos con jamón y patatas bravas, el alimento perfecto para regar con una cerveza y recuperar las calorías fundidas.     Dentro del lugar se sientan en la barra y de vez en cuando miran hacia el escaparate imaginando ser alumbrados por el giro de l...

_ z

Oziel me llamó para invitarme a su fiesta de cumpleaños. Levantaba la voz para escucharse a sí mismo porque la música estaba alta «Te espero, vendrán los chicos de la estación». De  fondo se oye Bizarre Love Triangle.  «" Cada vez que pienso en ti recibo un disparo dentro de mí, una ráfaga de tristeza. No es problema mío, pero es con lo que me topé" » .  Sí quería salir, embriagarme, coger con Oziel, o tal vez no, aún lo recuerdo subiéndose los calzoncillos: «discúlpame, sigo inestable por Grace». Llegué a la cita con el interés que alguien tiene por el crecimiento de la marea. Cuando llegué, Oziel me llamó por teléfono para decir que Grace estaba mal. «Perdón. Llego más tarde, espérame». Quería largarme, no supe qué hacer. «¡Ah maldito!» Tome una cerveza y me alejé de todos. Empecé a vagar por la casa.  Subí las escaleras, las habitaciones estaban cerradas con llave, la de Oziel también. Puse la oreja sobre la puerta. Nada. En un lado del pasillo están de frente los...

á _ _ _ _

Todos crecen con miedos de infancia. Tu hija crece con los que su padre nunca podrá podar. Tú y aquella mujer rompieron la rama colgando reproches, exigencias, amenazas, desdén: un salvoconducto.  Tú y ella debieron prever la plaga que vendría a cubrir la corteza de sus hijas. Los escarabajos barrenan sus oídos dejándolas débiles por la mañana. Su cabello está poblado de piojos. Secretan su savia por los ojos. Aquella mujer escribe en las redes que su hija es una "niña muy fuerte" por vivir entre el silencio desde sus dos años ¿la tuya también? Ni la mujer ni su hija pueden ver el tamaño de la herida tampoco saben desde cuándo mana olvido y muerte.  🥀 No quisieron ver el otoño porque su verano todavía llovía acido, pero aún viéndolo lo habrían ignorado (impuesto una primavera artificial) porque el olvido y la muerte tienen en el "nadie lo sabrá" su raíz. Una raíz con que cada madre lava a sus hijas.